Finca Las Caraballas: un ejemplo a seguir

Nace un proyecto sostenible

Antes de nada, situémonos. Finca Las Caraballas se localiza en Medina del Campo, en plena comarca de Tierra de Pinares y en el corazón de la Denominación de Origen Rueda. Las masas forestales de pinos y el recuerdo de encinas se funden en sus mas de 140 Ha con las plantaciones de viñedo. El cultivo de cereales completa el paisaje y dotan a las Caraballas de una personalidad única.

En la creación de un proyecto de vida, como es el caso de Finca Las Caraballas, poca gente se plantea aspectos meramente naturalísticos y de conservación, impera con creces el aspecto económico. Pero dejar de lado aspectos tan importantes como las interacciones que plantas y animales tienen con la tierra es un error, al poco tiempo sufriremos las consecuencias de ello, repercutiendo negativamente en el rendimiento del proyecto. Pero quien mejor que Finca Caraballas para explicaros lo que yo he http://www.lascaraballas.com/intentado resumir en cuatro líneas! Os dejo con ellos.


Han pasado ya unos cuantos años, pero parece que fue ayer cuando nos decidimos a llevar a cabo este proyecto que hoy, después de tantas penas y alegrías, ha cogido forma y empieza a darnos las satisfacciones propias de ver crecer a un hijo sano y fuerte. La primera vez que vimos la finca Las Caraballas supimos que era allí y no en ningún otro lugar que la idea que llevábamos tantos años germinando cogería forma al fin.

Por su situación, por su belleza, por las vistas que ofrece, por la gran masa forestal que la completa. Siempre fuimos amantes de la naturaleza, y poder desarrollar un proyecto sostenible en el que trabajemos en perfecta armonía con la naturaleza y el entorno se nos antoja la mejor forma de agricultura posible, y la única apuesta de futuro en el sector.

La verdad es que los primeros años fueron arduos y complicados. Todo estaba por hacer. Disponíamos de 140Ha de terreno hostil donde la fertilidad de la tierra era ya muy reducida.

Los trabajos de recuperación del suelo nos tuvieron en vilo durante meses antes de poder, por fin, realizar la primera plantación de 35Ha de viñedo.Recuerdo con especial emoción nuestros inicios en la colaboración medioambiental. La naturaleza es un sistema perfecto de vida donde fauna y flora conviven en perfecta armonía.

¿Cómo íbamos a destinar tanto espacio a una sola forma de vida? La propia recuperación de la tierra nos estaba aportando una hermosa cubierta vegetal, insectos y pequeños mamíferos, así que decidimos convertir nuestro pequeño ecosistema en un espacio perfecto para la convivencia de distintas aves rapaces que a su vez, según su condición natural, colaborarían en la prevención de plagas de insectos y topillos.

Es emocionante ver cuán sabia es la naturaleza y cómo nos proporciona los medios para que la fauna y la flora evolucionen según un equilibrio perfecto para el desarrollo de todas las formas de vida.

Un paraíso natural

La antigua finca Las Caraballas rebosaba ahora vida. Jamás olvidaré el descubrimiento de los primeros brotes de viñedo sobresaliendo de los pequeños tubos que las sostenían, los primeros cernícalos mudándose a nuestro pequeño universo natural; descubrir entre el follaje de los viñedos un nido con sus minúsculos huevos. La primera vendimia de uva verdejo y, por supuesto, la primera cata de un mosto 100% natural que provenía íntegramente de nuestras cepas, de nuestra pequeño universo natural. Pero seguimos adelante. Seguimos apostando por un proyecto que abogue por una naturaleza viva y real. Y a una extensión cada vez mayor de viñedo y pinar añadimos 30Ha de plantación de pistacho ecológico.

Hoy en día nuestro viñedo tiene ya una extensión de 60 Ha y elaboramos nuestro vino Caraballas, generoso y exquisito en todos los sentidos. Me siento especialmente orgulloso de este caldo, que nace de la cepa, pero del suelo, de una tierra viva y fértil que hemos logrado recuperar después de años de esfuerzo y, sobre todo, paciencia.

Llegados a este punto, el sentimiento que me alberga es de agradecimiento a todas las personas que, como yo, no dejaron de velar por un sueño que como a mí les absorbió, y no dejaron de esforzarse por palpar las mejoras que cada día la tierra nos iba regalando. Ha sido un camino largo, pero me emociona pensar en todo lo que hemos conseguido y todo lo que la propia tierra, de algún modo, nos ha regalado como agradecimiento a nuestro más sincero respeto y aprecio. Las Caraballas se ha convertido en mi particular campo de sueños.


La colaboración con ONGs

Nos pusimos en contacto con GREFA para gestionar el tema del control de plagas mediante el fomento de aves rapaces. Introdujimos más de 20 cajas nido por toda la finca para facilitar la cría y desarrollo de cernícalos, y antes de que nos diéramos cuenta teníamos a toda una familia de estas hermosas aves sobrevolando y protegiendo la finca.

El Centro de Recuperación de Aves de Valladolid nos proporcionó las primeras lechuzas que también anidarían en nuestras cajas nido o en las ramas de los pinos que conforman la extensa masa forestal que complementa nuestra finca.

El cultivo = respeto por la naturaleza

Nuestro modelo de cultivo está basado en el máximo respeto al ecosistema y la sostenibilidad. Bajo esta filosofía de trabajo ningún detalle queda al azar.

El rasgo más destacado de nuestras 60 Ha de viñedo es el manejo del cultivo. Con una densidad de 3.700 cepas por Ha, el cultivo está plenamente orientado a la calidad de la uva. Las dimensiones de la espaldera permiten una adecuada altura de vegetación libre, en torno a 1,2 metros, lo que proporciona una gran superficie de exposición foliar, apropiada para alcanzar una maduración optima y equilibrada de la uva.

El estrés hídrico de la planta es controlado mediante el aporte de agua exclusivamente necesario en cada momento del desarrollo de la viña, mediante un moderno equipo de fertirrigación.

Se aportan aquellos elementos necesarios para hacer del suelo un medio vivo y ecológico. El suelo de la finca se somete a un manejo de carácter sostenible, mediante el uso de cubiertas vegetales y la aplicación mínima del laboreo necesario para la descompactación del suelo.

Mediante productos de extracción natural y tras un riguroso seguimiento de los condicionantes climáticos, así como de los estados fenológicos del cultivo, se determinan los puntos críticos en los que se deben realizar los tratamientos con productos naturales ecológicos destinados al control de plagas y enfermedades. Un factor fundamental para la calidad de la uva es una maduración óptima y equilibrada, pues factores como la acidez, el pH, la concentración de azúcares y la madurez aromática resultan esenciales. Como no podía ser de otra manera, el control del rendimiento así como el manejo preciso de la vegetación para lograr un alto nivel de superficie foliar bien expuesta de más de 1 m2 por kg de uva, son determinantes para alcanzar el equilibrio y la optimización de la maduración.

El control de plagas, básicamente de pequeños mamíferos y aves, que de forma esporádica ocasionan daños en los cultivos, se realiza con actuaciones de recuperación de aves rapaces en la zona, así como mediante el uso de técnicas de cetrería. El vino “caraballas” es un fiel reflejo de un modelo de cultivo que creemos es el único posible en perfecta armonía con el entorno.

 

Caraballas verdejo

El verdejo Caraballas es un vino de gran capacidad de expresión que refleja de manera fiel el viñedo en el que por primera vez se sueña un vino de seducción, con una indiscutible personalidad.

Blanco de mucho recorrido, que armoniza con las mesas más exigentes y las barras más chispeantes. Caraballas está llamado a ocupar la parte noble del escalafón de los blancos nacionales.

Su experiencia sensorial es solo el anticipo del placer intelectual que produce beber Caraballas.

Elaborado con uvas provenientes de agricultura ecológica, el verdejo Caraballas es un vino de gran capacidad de expresión que refleja de manera fiel el viñedo en el que por primera vez se sueña un vino de seducción, con una indiscutible personalidad.

Sin olvidar que su propuesto ecológico dota de coherencia un proyecto de vino y de cultura.


NOTA DE CATA:

En la copa se presenta limpio y brillante, de color amarillo y reflejos ligeramente verdosos. Lágrima abundante y fina.

Nariz intensa, compleja y con mucha finura. Fondo de albaricoque y maracuyá. Presentes también las notas cítricas que aportan frescura en el aroma, así como notas a hierbas como la albahaca.

En la boca tiene un ataque directo y sabroso, fresco, de cuerpo medio, buena estructura, untuoso, de mucho recorrido y persistente, con un ligero amargor muy sutil.

MARIDAJE: Pescados, carnes blancas, arroz, pastas y aperitivos y foie.

TEMPERATURA DE SERVICIO: 8-10

RECOMENDACIÓN DE CONSERVACIÓN: Consérvese en un lugar seco, fresco, en ausencia de aromas extraños.

 

 

¿Te vienes a conocerlos personalmente?

Estamos elaborando un calendario para poder visitar cada uno de los proyectos vinculados a los Aliados de la Biodiversidad. Si quieres estar informado de ello y recibir nuestras propuestas, te rogamos rellenes este formulario:

Contáctanos

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *